El marketing de la felicidad es una estrategia que se lleva décadas usando, aún así, es algo que se puede seguir aprovechando para hacer una campaña de marketing que te dé a conocer en toda la red, tanto a ti como a tu negocio.

Empatizando con los espectadores

Si se habla de marketing de la felicidad no hay quien para mostrarlo que la marca Coca-cola. Durante años han utilizado este tipo de marketing en sus anuncios para lograr llegar a muchas más personas, como por ejemplo ese anuncio donde un niño arreglaba la pelea entre sus padres mientras iba bebiendo una de sus colas o el más reciente en el que una persona iba pasando una coca-cola a otra persona que había tenido un problema mayor que el suyo.

¿Esto qué consigue? Pues que la gente empatice un poco más con lo que ve a través del anuncio, relacionándolo con el producto y eso aumente su consumo. Es importante saber como hacer llegar el mensaje, para lo cuál dispone de varias herramientas que puede aprovechar:

  • Las imágenes positivas: Cuanto más positiva sea una imagen que muestre con su producto mejor. Puede ser una secuencia de imágenes o un video, pero siempre tiene que ser algo que haga sentir bien al espectador. Lo que mejor le puede servir para este punto es utilizar niños que estén felices, animales o paisajes que relajan al verlos.
  • El humor: Un anuncio que haga reír a la gente, aunque sea de forma inconsciente es de las mejores formas de realizar una campaña de marketing de la felicidad. Existen muchos anuncios que han mostrado una cara satírica de la sociedad y eso hace que la gente se acuerde de ellos. ¿Esto como conseguirlo? No hace falta contar una tira de chistes ni nada por el estilo, le bastará con ser original.
  • Canciones: Las canciones son un buen modo de levantar el humor del espectador. Es más, así logrará que cuando esté pensando en una canción en concreto lo haga pensando en la suya y con ello recuerden mucho más su producto. Una canción original, modificar una existente o usar una canción de un cantante famoso son tres de las opciones de las que dispone.

El marketing de la felicidad siempre tiene un buen efecto en la persona que lo está viendo. Pero para lograr uno más fuerte, tiene que intentar que sea un anuncio con el que el espectador empatice de una manera muy poderosa.

Dejar respuesta